| Buceando 
El día típico de buceo comienza alrededor de las 8:30 AM,
con una salida de dos tanques, que termina alrededor de las 13:00, seguida de un buceo en
la tarde, a las 15:00, o en la noche, a las 20:00.
Durante el trayecto a los arrecifes, los buzos y el
divemaster se colocan de acuerdo respecto al sitio a bucear. Llegado al sitio, el
divemaster revisa las condiciones de la corriente y si da la aprobación, todos entran al
agua, en grupos de no mayores a 8 buzos por cada divemaster.
El bote no ancla, tanto por proteger el coral como por las
corrientes, ya que debe ir siguiendo a los buzos. No hay cuerda de descenso, por lo que la
rapidez en la entrada es importante para no desperdigar a los buzos. La entrada siempre se
hará en el fondo de arena, para evitar que algun buzo siga derecho hasta las
profundidades.
Las corrientes son esencialmente cambiantes. Le puede tocar a
uno un buceo con una corriente apenas percibible como una corriente fuerte de 6 a 8
kms/hora. Con corrientes medias uno todavía puede nadar contra ella si se requiere, y se
suele hacer el buceo avanzando de costado. Con corrientes fuertes, se acostumbra a ir con
los pies por delante, para poder frenar cuando se desea detenerse a mirar algún punto en
particular.
Es importante seguir de cerca al divemaster, ya que está
mucho mejor entrenado para descubrir peces interesantes y otras formas de vida que a uno
se le pasan por alto. Si se distancia de él, podrían perderse la mitad de la diversión.
Recuerde que ya no está buceando en Chile: no puede tocar
nada ni andar con la consola arrastrandose por el fondo. En caso de necesidad, está
permitido afirmarse con un dedo, siempre que sea en el fondo arenoso. Por favor, tenga
cuidado con sus aletas, y asegurese de no ir dejando un rastro de destrucción con ellas.
Los buceos duran de 30 a 45 minutos, o hasta que alguien baje
de los 1.000 PSI en su tanque. Si lleva un manometro en bares, memorice las equivalencias
para 1.000 PSI o menos, ya que todo el mundo habla en PSI.
Hay que tener especial cuidado al concluir el buceo. Los
buceos siempre empiezan y terminan sobre el fondo arenoso, que es la misma zona por donde
transitan las lanchas a toda velocidad; un buzo que salga de sopetón puede ser arrollado,
accidente no muy improbable cuando uno ve 20 a 30 botes llenos de buzos en camino a los
arrecifes cada mañana.
Normalmente el divemaster infla y suelta una boya cuando
está a unos cinco metros de la superficie, profundidad a la cual se hace una parada de
seguridad de 3 minutos.
El bote detecta la boya, se posiciona de manera de proteger a
los buzos contra otras embarcaciones y de facilitar su subida. Luego de detener el motor,
se lanza la escalerilla rectractil para que los buzos suban.
En caso de perderse del grupo, deberá hacer el mismo estilo
de salida sobre el fondo arenoso, teniendo mucho cuidado con los botes que pasan. Si no
logra ver a su bote, pida ayuda y suba en cualquier otro que encuentre, ya que normalmente
hay más buzos en la cercania. Tome nota y recuerde siempre el nombre de su bote y el
canal de comunicaciones que ocupa, para que se pueda dar aviso oportuno de su recogida.
En una salida de dos o más tanques, en el intervalo de
superficie se acostumbra servir un refrigerio de fruta y bebidas.
Todos los folletos recomiendan una propina estándar del 10%
del valor del buceo para el divemaster y la tripulación, aunque nunca vi que algún buzo
la diera ni tampoco me parecio que ellos la esperaran.
Los operadores de buceo
Según las últimas estadísticas, en Cozumel hay cerca de 60
operadores de buceo. El resultado es que casi todos cobran lo mismos, asi que no hay que
torturarse buscando gangas.
Claro, hay operadores grandes y pequeños. Como nosotros
buscamos información vía Internet, terminamos optando por Dive Paradise, que tiene un
sitio muy completo en lo relativo a precios, paquetes e información sobre los arrecifes y
otros aspectos prácticos sobre vacaciones en Cozumel.
Dive Paradise es el operador más antiguo de la isla, y
probablemente el más grande, con más de 60 personas en su staff y locales adicionales en
el Hotel Barracuda y en el Hotel Villablanca. Curiosamente, también es uno de los más
baratos.
Los dos paquetes básicos de todos los operadores son el
Standard Dos Tanques, que corresponde a una salida en bote en la mañana con dos buceos
separados, y el Un Tanque de la Tarde. El precio promedio es de US$ 55 dólares y US$ 30,
mientras que en Dive Paradise ambos paquetes cuestan US$51 y US$ 30 respectivamente. Si
uno aloja en uno de los hoteles seleccionados, el paquete sale por sólo US$ 61.
Otro aspecto que puede ser relevante es el tipo de bote que
ofrece. Básicamente se puede elegir entre botes pequeños con motor fuera de borda o bote
grande, con motor interno. A favor del bote pequeño está la rapidez, lo que le permite
llegar a los arrecifes más hacia el sur, y el menor número de buzos (4 a 6) por bote.
Los botes más grandes son más lentos, pero cuentan con toldos contra el sol y baño.
La recomendación final es elegir un operador y quedarse con
él por todo el viaje. De esa manera siempre buceara con las mismas personas y será más
fácil acordar donde bucear sin repetirse ningún arrecife.
El operador de buceo también puede ser un agente muy
eficiente para obtener otros servicios. En nuestro caso, Dive Paradise se preocupó de
obtener para nosotros servicios de terceros, como filmaciones submarinas (pregunten por
Tony Tate) y vuelos en parapente.
La filmación submarina es un excelente recuerdo de estas
vacaciones. Tony Tate es un gringo que lleva como 20 años en la isla, y que se encargará
de filmarte mientras buceas. El video producido también incluye una presentación
resumida de Cozumel.
El caracter de la gente
Hay varias cosas importantes respecto a la gente de Cozumel.
Lo más notorio es la honradez con que manejan todos sus negocios; allí ni siquiera los
taxistas tratan de hacerte leso. Son gente muy confiable.
Eso se nota también en su publicidad. Este viaje lo
planeamos por meses analizando las alternativas de hoteles y operadores vía Internet.
Cuando llegamos allá, vimos que su publicidad corresponde a la realidad. Aqui no hay
fotos trucadas (¿recuerdan las palmeras que le agregaron a una publicidad de Viña del
Mar?), trampitas en los precios o frases ambiguas.
Ha diferencia de tantos otros sitios del Caribe, en Cozumel
nadie te persigue para venderte nada, nadie te pide plata, nadie te ofrece trenzitas, ni
nadie te molesta. Tampoco se ve vagancia en sus calles, y todo parece tan familiar y
seguro que es el único sitio en donde me atrevería a que los niños fueran solos a la
plaza del pueblo. Sin embargo, la gente es amable y atenta cuando le pides alguna
indicación o ayuda.
¿Será todo tan perfecto? Bueno, si hay un punto negro: no
vayan nunca al restaurante Cielito Lindo. Son los únicos que te ponen una carta sin
incluir los impuestos en los precios, y no se molestan en decirtelo.
De compras

Si piensa ir a comprar equipos a Cozumel,
olvidese. Los precios son los mismos e incluso más caros que en Santiago. La única
ventaja es que allá tiene de todo, y en los tamaños y colores que uno desee.
Como recuerdos típicos están las poleras (US$ 8 a US$ 14),
artesanía en cerámica, madera, coral y plata, tequila, mezcal, y joyería internacional.
Recuerde que la joyas de plata debe llevar impresa su ley (un número del estilo
925 o superior). Si no tiene el número, entonces sólo es una pieza
enchapada..
El centro de la ciudad está lleno de tiendas, y los precios
son casi los mismos en todas partes (incluso en las tiendas de los hoteles!!!), por lo que
no sale muy a cuenta perder el tiempo comparando precios.
Una sola recomendación: regatee todos los precios. Yo no soy
un buen regateador, pero pude obtener regularmente descuentos de entre un 10% a un 33% con
la simple táctica de poner cara de palo y ofrecer la mitad del precio inicial.
Recuerde aceptar cuanto catalogo le ofrezcan, ya que incluyen
cupones de descuentos válidos en tiendas y restorantes.
Futuros destinos
En nuestro viaje de vuelta ya veniamos pensando en cuando y
donde volver a bucear fuera de Chile. Cozumel no se agota en cinco días; nos faltaron
todos los arrecifes de la punta sur y varios de la zona central, además de que hicimos
buceo nocturno sólo en apnea.
Siempre buceamos con norteamericanos y unos pocos
canadienses, y escuchar su bitacora de buceos es para palidecer de envidida: Varios de
ellos tenían a su haber buceos en el Mar Rojo, Micronesia, Australia, Cayman, Bahamas,
Hawaii, etc. Lo único que nos salva es que por nuestro Chilito podemos ir a bucear todos
los fines de semana, mientras que un gringo de Arkansas sólo puede hacerlo en sus
vacaciones o feriados largos.
Por ahora, nuestro próximo destino son las
Bahamas, donde bucearemos con tiburones.
FIN
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